Y es por eso que el mundo de la publicidad tiene una reputación no muy buena y a mi parecer en el 90% de los casos bien merecida. Pero ¿qué pasa con aquella publicidad que realmente enamora, la que hace que la piel se ponga chinita y eriza los bellos? Esa publicidad trasciende.
Entonces el mundo no odia la publicidad, el mundo odia la
mala publicidad. Y es que las marcas han venido saturándonos de mensajes
comerciales hasta el punto en que nuestra mente los bloquea y simplemente no los ve. Entonces ¿por qué a alguien
le gustaría trabajar en algo que a nadie le gusta? La respuesta es evidente, el mundo de la
publicidad como lo conocemos está y seguirá cambiando. Las marcas poco a poco
tendrán que modificar su manera de comunicarse con nosotros, los consumidores.
Las agencias tendrán que preocuparse menos por los problemas de las marcas y preocuparse
más por los problemas de las personas, del mundo en el que vivimos. ¿Ustedes
creen que a una tabacalera le convenga una sociedad enferma de cáncer pulmonar?
Claro que no, nadie compraría su producto. Entonces, si las marcas quieren
seguir siendo precisamente eso, marcas, tendrán que preocuparse por el bienestar de su
consumidor, al menos para que éste le pueda seguir consumiendo. Lo sé, suena
frío y calculador pero es real.
Se vendrá una revolución de la industria publicitaria
dónde las marcas tendrán que contarnos historias hiperauténticas, donde veamos al consumidor como protagonista de
las historias y no a los productos.
Imaginemos toda esa creatividad y
potencial del gremio publicitario enfocado en cosas más trascendentes,
trabajando para solucionar problemas de la sociedad cambiándoles la vida a las
personas. Suena a utopía pero estoy convencido de que sucederá.
Claro, esto no pasará de la noche a la
mañana, por eso es un buen momento para entrar, respirar, conocer, comer,
soñar, volar, inspirar, reír y llorar en el mundo de la publicidad, después de
un par de golpes estoy seguro que la industria me dejará aportar mi granito de
arena. Quiero estar y ser parte de la historia y no simplemente verla suceder.
Nos leemos la próxima.
Tweet


No hay comentarios.:
Publicar un comentario