Recientemente y derivado de algunas lecturas en internet vino a mi mente una serie de pensamientos reveladores. Leí una frase de uno de los post de Nicko Nogués que decía: "Por qué las marcas y la publicidad no pueden ni van a cambiar el mundo, sino que su misión es entretenerlo". ( ojo, no es lo que Nicko opina dense una vuelta por el blog).
Académicamente,
como mercadólogos, comunicólogos, publicistas y/o todas sus múltiples
variables, somos educados para entender a la sociedad, los movimientos, las
actitudes, etc. debiendo ser estos, muchas veces la columna vertebral de las
decisiones, de entre otras cosas, publicidad. El equivalente a decir “dime como
te comportas y descifraré cómo comunicarme contigo”
Pero,
realmente ¿Es así? ¿No tiene la Publicidad de las marcas la capacidad de atraernos
de tal forma que modificamos nuestros patrones de conducta, hábitos
alimenticios, gustos, percepción de la belleza, lenguaje y tantas otras cosas?
No
estoy hablando de la famosa y retrograda creencia de que la publicidad
manipula, porque no es así, ( era solo para hacer interesante el título LOL )
finalmente toda decisión y adopción de pensamiento y conducta es libre y
personal, pero también es cierto que nos vemos altamente influenciados y continuamente “bombardeados”
por mensajes publicitarios que, de alguna u otra forma, integramos a nuestra
estructura mental.
Entonces
si la publicidad tiene tanto peso sobre las masas y su comportamiento, porqué
seguimos generando contenido absurdo e intrascendente. Utilicemos
dicho don para promover un bienestar, un ambiente de buena vibra, donde el
individualismo se vea arrollado por el altruismo y la consideración del
prójimo. Donde las marcas realmente transmitan algo de valor. Creo que hay
marcas, como Coca Cola, que hace tiempo lo entendieron y recientemente nos
vamos dando cuenta. (o al menos yo)
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